En estos momentos acontece una guerra en santiago, no hablo de soldados ni armas de fuego, hablo de una guerra por sobrevivir; Nadie se percata que esta ocurriendo, por una simple razón; Los grupos que se están enfrentando en esta batalla campal han sido olvidados “con querer” por nuestra sociedad. Podemos mirarlos en cada rincón de nuestra cuidad y no tomarlos en cuenta, pasa y pasa el tiempo y la actitud no cambia, hacemos como que no existen o nos desviamos de nuestro camino unos metros para no toparnos frente a frente con los OLVIDADOS.
Dos reportajes en los noticiarios, hicieron que lograra ver la pelea por vivir entre estos 2 grupos, “perros callejeros devoran a vagabundo” y “Vagabundos se alimentan de perros callejeros” ¿Horrible no?
El gran problema es que no queremos aceptar que hay un “problema”, vagabundos y perros callejeros se han transformado en un estorbo para nuestra sociedad que no dejan que avance hacia el desarrollo, Talvez muchos piensen “si se exterminan entre ellos, mejor para nosotros, un problema menos”
Si Hacemos esta pregunta ¿Algún ser viviente merece pasar hambre? Todos responderían que no, nadie lo merece; Quizás los olvidados no lo merezcan, pero de que pasan hambre, pasan. ¿Y que es lo que hacemos cuando los vemos notoriamente sin alimento? Volteamos la mirada, seguimos de largo, como si lo que acabamos de ver nunca existió y ¿Si nadie les ofrece ayuda, que van a hacer? Comerse entre ellos, es la ultima salida, ya que su sociedad se las cerro todas.
El primer pasó para ayudarlos, talvez no sea que el gobierno proponga un plan para sacarlos del hoyo en el cual se encuentran, si no aceptemos que están ahí, que pasan hambre, frió y que a ninguno de nosotros nos gustaría estar en sus zapatos, así si el problema vuelve, todos haremos algo por ayudar a los olvidados.
jueves, 21 de octubre de 2010
jueves, 9 de septiembre de 2010
Metástasis
Metástasis, una palabra rara y desconocida, está ligada al cáncer, cuando este se posa sobre algún órgano, crece y crece hasta propagarse por completo en ese lugar, luego como tiene una mentalidad de empresario, comienza a buscar algún otro órgano donde expandirse para hacerse más grande, así se propaga el cáncer en el cuerpo humano cuando este no ha podido ser controlado, lo podríamos comparar con una especie de plaga que se apodera de nuestro cuerpo, plaga que es imposible exterminar porque no existe ningún insecticida que sea capaz|, y los que hay no surten ningún efecto; el cáncer si no es controlado a tiempo, como las plagas, será imposible detenerlo, llegará hasta el último rincón, destruyendo todo, o hasta que el cuerpo no resistas mas .
En estos momentos podemos encontrar un cáncer en nuestro planeta , que lleva haciendo metástasis por muchos años, tal vez podríamos decir, millones, nadie lo sabe con certeza; El gran problema es que han tratado de inventar alguna cura pero la enfermedad es más fuerte que las intenciones de crearla, cada año se va expandiendo un poco más, llegando a los lugares que aun estaban sanos, limpios, a salvo de la enfermedad, poco fue el tiempo que necesito para exterminarlos y luego, sin parar, salía en busca de saciar su hambre de destrucción. Si alguna vez tuviéramos la opción de poder entablar una conversación con este cáncer, con esta plaga, creo que respondería que está haciendo lo correcto, y que no descansara hasta completar su meta, destruir el planeta por completo.
Hombres, mujeres, todos humanos, somos el cáncer, somos la plaga del tercer planeta del sistema solar, la tierra, llevamos millones de años “evolucionando” según nosotros, pero para este mundo sería como la metástasis, destruyendo todo lo que este lugar nos ofreció, contaminando el mar, desechando todos nuestros desperdicios en él, como si fuera un basurero mundial, creyendo que no afectara en ningún sentido al ecosistema, ensuciamos el hábitat de los pocos animales que van quedando en el océano, porque los que ya no están, se fueron por culpa de nosotros, por la explotación indiscriminada, nadie hizo algún reparo o quizás lo hicieron, pero no quisieron escuchar, ahí quedaron, extinguiéndose o ya extintos. Contaminamos el aire, ese aire que sin él no podemos vivir, llenándolo de smog, hay países en los cuales debes comprar aire envasado ya que el que está ahí afuera, los mataría, desforestamos los bosques, sin volver a plantarlos, creando materiales para el uso humano, cuando este es desechado, la mayor porción podría ser reciclada, pero como vamos a reciclar, eso es cosa de locos y tontos, mejor sigamos cortando arboles.
Sí, eso somos, una plaga, un maldito cáncer sin cura, y lo peor es que estamos en el mayor punto de expansión, aumentando la velocidad de destrucción de 1 a 1000 cada día, pero como el cáncer del planeta tierra que somos cuando este muera la enfermedad también, moriremos porque a medida que avanzamos, destruimos, y si destruimos el mundo, nos destruiremos a nosotros mismos.
Hagamos algo para encontrar el antídoto, para entender que si seguimos pensando que evolución es destruir nuestro planeta, de seguro no nos queda mucho tiempo con los pies en la tierra.
En estos momentos podemos encontrar un cáncer en nuestro planeta , que lleva haciendo metástasis por muchos años, tal vez podríamos decir, millones, nadie lo sabe con certeza; El gran problema es que han tratado de inventar alguna cura pero la enfermedad es más fuerte que las intenciones de crearla, cada año se va expandiendo un poco más, llegando a los lugares que aun estaban sanos, limpios, a salvo de la enfermedad, poco fue el tiempo que necesito para exterminarlos y luego, sin parar, salía en busca de saciar su hambre de destrucción. Si alguna vez tuviéramos la opción de poder entablar una conversación con este cáncer, con esta plaga, creo que respondería que está haciendo lo correcto, y que no descansara hasta completar su meta, destruir el planeta por completo.
Hombres, mujeres, todos humanos, somos el cáncer, somos la plaga del tercer planeta del sistema solar, la tierra, llevamos millones de años “evolucionando” según nosotros, pero para este mundo sería como la metástasis, destruyendo todo lo que este lugar nos ofreció, contaminando el mar, desechando todos nuestros desperdicios en él, como si fuera un basurero mundial, creyendo que no afectara en ningún sentido al ecosistema, ensuciamos el hábitat de los pocos animales que van quedando en el océano, porque los que ya no están, se fueron por culpa de nosotros, por la explotación indiscriminada, nadie hizo algún reparo o quizás lo hicieron, pero no quisieron escuchar, ahí quedaron, extinguiéndose o ya extintos. Contaminamos el aire, ese aire que sin él no podemos vivir, llenándolo de smog, hay países en los cuales debes comprar aire envasado ya que el que está ahí afuera, los mataría, desforestamos los bosques, sin volver a plantarlos, creando materiales para el uso humano, cuando este es desechado, la mayor porción podría ser reciclada, pero como vamos a reciclar, eso es cosa de locos y tontos, mejor sigamos cortando arboles.
Sí, eso somos, una plaga, un maldito cáncer sin cura, y lo peor es que estamos en el mayor punto de expansión, aumentando la velocidad de destrucción de 1 a 1000 cada día, pero como el cáncer del planeta tierra que somos cuando este muera la enfermedad también, moriremos porque a medida que avanzamos, destruimos, y si destruimos el mundo, nos destruiremos a nosotros mismos.
Hagamos algo para encontrar el antídoto, para entender que si seguimos pensando que evolución es destruir nuestro planeta, de seguro no nos queda mucho tiempo con los pies en la tierra.
domingo, 29 de agosto de 2010
Un amigo mio.
Hoy hablare de un amigo muy cercano, nuestra historia comienza cuando solo tenía 14 años, la primera vez que hablamos no lo toleraba, las cosas que este hacia me afectaban y me hacían sentir mal, pero algo me hacia ignorar todo y que querer ser su amigo, se había transformado en una prioridad. Cada vez lo fui aceptando un poco más, y nos juntábamos a escondidas después de clases, camino a casa, trayecto que no demoraba más de una hora, pero en esos momentos tardaba tres; mi hermana mayor nos vio juntos una tarde de miércoles, estaba sentado bajo un gran sauce, sus ramas se movían al ritmo del viento dejando entrar por segundos algunos rayos de sol, era un día perfecto, lo recuerdo perfectamente; se acerco, me miro y solo salió una frase de su boca, no muy agradable para mí, “les cuentas tu o les cuento yo”, sabía cómo reaccionarían mis padres, el miedo me invadió, decidí esperar y ver si realmente se atrevería a contarles, resultado: mis padres enterándose de mi nueva amistad no por mí, sino por mi hermana, no querían que estuviéramos juntos, decían que era mala influencia para mi, provoco problemas, castigos aparecieron, pero nada importaba, yo solo pensaba en pasar momentos con él.
Terco como el adolescente que era, me fui acostumbrando a él, aceptando su mala fama, sus malos olores, y que cuando me llamaba, yo tenía que ir de inmediato, obviamente todo sucedía a las espaldas de mis padres, encontrando los momentos en los cuales no me vieran por ningún motivo. Comencé a invitarlo a las juntas con mis compañeros, como era el nuevo, encajo de inmediato, sin problemas; en poco tiempo se hizo popular entre mis amistades, habían veces que sin invitarlo, el ya estaba ahí, todos eran amigos de él, todos querían compartir aunque sea una pequeña charla. A medida que las estaciones cambiaban y el tiempo pasaba, fue tomando importancia en mi vida cotidiana, salíamos juntos a todos lados, fiestas, paseos. Realmente lo consideraba mi mejor amigo, podría decir hermanos, estaba conmigo en las buenas y en las malas, nos divertíamos estando en cualquier lugar, a veces haciendo nada, contando nubes boca arriba en el pasto, que buenos momentos… cuando ocurrían momentos difíciles, momentos tensos, el estaba ahí, calmándome, siempre incondicional, gritamos como también lloramos juntos, siempre encontrando su apoyo en los momentos de soledad, aunque hiciera frío de esos que calan los huesos, nunca me dejó, en las noches era sagrada una conversación antes de pegar la cabeza en la almohada, sentados en la ventana escuchando la voz inconfundible de chinoy.
En ocasiones me ayudo a encontrar el amor (pasajero, pero amor) El era el pretexto para acercarme, conversábamos los 3, temas sin importancia, lo importante era tener una conversación con la mujer que me atraía, lo mejor de todo era que siempre sabia cuando desaparecer, después de unos minutos acompañándonos, viendo que podía seguir solo en la conquista, se iba, así podía intercambiar gestos, palabras y miradas coquetas con ella.
Todo lo que se podía esperar de un amigo, lo tenia, me sentía privilegiado al tenerlo a mi lado, pero como nada es perfecto en esta vida, momentos difíciles aparecieron en nuestros caminos, me di cuenta de varias cosas, una de esas es que para estar con él, siempre tenía que desembolsar dinero, si más tiempo quería pasar con él, más dinero necesitaba, pero como ya se había transformado en un pilar fundamental en mi vida, aceptaba el costo de su compañía. Desde el comienzo supe que como me hacía sentir bien, también me hacía daño, las juntas iban deteriorando mi cuerpo lentamente, lo sabía, pero lo pasaba por alto, porque decía “es mi amigo, el de siempre”, no puedo dejarlo, tantos momentos juntos no pueden hacerse humo.
Llevo un tiempo tratando de alejarme de él, el adolescente terco que era, no escucho y ahora mis pulmones no son los mismos, mi garganta suele tener problemas, mis dientes se empiezan a tornar un amarillo sucio y desagradable, y muchas veces me hizo gastar dinero que realmente no tenía. Hablo del “vamos a echar humo”, del SUCI (garro), del pucho o puchito, del cigarro, el sucio, maldito, pero delicioso cigarro.
Terco como el adolescente que era, me fui acostumbrando a él, aceptando su mala fama, sus malos olores, y que cuando me llamaba, yo tenía que ir de inmediato, obviamente todo sucedía a las espaldas de mis padres, encontrando los momentos en los cuales no me vieran por ningún motivo. Comencé a invitarlo a las juntas con mis compañeros, como era el nuevo, encajo de inmediato, sin problemas; en poco tiempo se hizo popular entre mis amistades, habían veces que sin invitarlo, el ya estaba ahí, todos eran amigos de él, todos querían compartir aunque sea una pequeña charla. A medida que las estaciones cambiaban y el tiempo pasaba, fue tomando importancia en mi vida cotidiana, salíamos juntos a todos lados, fiestas, paseos. Realmente lo consideraba mi mejor amigo, podría decir hermanos, estaba conmigo en las buenas y en las malas, nos divertíamos estando en cualquier lugar, a veces haciendo nada, contando nubes boca arriba en el pasto, que buenos momentos… cuando ocurrían momentos difíciles, momentos tensos, el estaba ahí, calmándome, siempre incondicional, gritamos como también lloramos juntos, siempre encontrando su apoyo en los momentos de soledad, aunque hiciera frío de esos que calan los huesos, nunca me dejó, en las noches era sagrada una conversación antes de pegar la cabeza en la almohada, sentados en la ventana escuchando la voz inconfundible de chinoy.
En ocasiones me ayudo a encontrar el amor (pasajero, pero amor) El era el pretexto para acercarme, conversábamos los 3, temas sin importancia, lo importante era tener una conversación con la mujer que me atraía, lo mejor de todo era que siempre sabia cuando desaparecer, después de unos minutos acompañándonos, viendo que podía seguir solo en la conquista, se iba, así podía intercambiar gestos, palabras y miradas coquetas con ella.
Todo lo que se podía esperar de un amigo, lo tenia, me sentía privilegiado al tenerlo a mi lado, pero como nada es perfecto en esta vida, momentos difíciles aparecieron en nuestros caminos, me di cuenta de varias cosas, una de esas es que para estar con él, siempre tenía que desembolsar dinero, si más tiempo quería pasar con él, más dinero necesitaba, pero como ya se había transformado en un pilar fundamental en mi vida, aceptaba el costo de su compañía. Desde el comienzo supe que como me hacía sentir bien, también me hacía daño, las juntas iban deteriorando mi cuerpo lentamente, lo sabía, pero lo pasaba por alto, porque decía “es mi amigo, el de siempre”, no puedo dejarlo, tantos momentos juntos no pueden hacerse humo.
Llevo un tiempo tratando de alejarme de él, el adolescente terco que era, no escucho y ahora mis pulmones no son los mismos, mi garganta suele tener problemas, mis dientes se empiezan a tornar un amarillo sucio y desagradable, y muchas veces me hizo gastar dinero que realmente no tenía. Hablo del “vamos a echar humo”, del SUCI (garro), del pucho o puchito, del cigarro, el sucio, maldito, pero delicioso cigarro.
miércoles, 21 de julio de 2010
voluntarios de verdad.
Cuando transitamos por las calles de santiago nos topamos con diferentes personajes, claro, dependiendo de la hora; Hoy, vi un espectáculo horroroso en un semáforo, no se trataba de algún malabarista sin talento, ni algún choque masivo, era un hombre, el cual caminaba entre los autos, avanzaba a paso lento esperando la limosna de algún conductor. Movía y movía el recipiente del dinero para que todos escucharan que aun no había recolectado el monto que necesitaba, paso que daba, ventana que se cerraba, el seguía su camino mirando a los conductores y estos que omitían respuesta alguna.
Talvez si usamos un poco nuestra imaginación al leer el párrafo anterior, podríamos crear una imagen del hombre que camina entre los autos pidiendo ayuda; Barba extensa, ropas rasgadas y falta de higiene a la vista, en resumen, un vagabundo.
Nuestra imaginación ha cometido un gran error, la persona que vi aquel día entre los autos no tenia ninguna de las características que nombre anteriormente, usaba overol negro, bototos y un gorro que lo identificaba a un kilómetro de distancia, Es la persona que llamamos sin pensarlo 2 veces cuando tenemos una emergencia, talvez ya sepas de quien o quienes estoy hablando, si no, te lo digo. Bomberos, si, los magníficos bomberos que trabajan las 24 horas del día al igual que las oficinas del registro civil, que su disponibilidad es intachable al igual que las camas en los hospitales públicos, que sacrifican su vida en cada llamada al igual que los jueces en sus tribunales, por cierto, fueron ironías.
Hay que darles las gracias a estas grandes personas, que tienen ganas de ayudar a la gente aunque estas no lo hagan. La solución no es que la gente tome conciencia y los apoye con una moneda cuando estos la requieran, si no que tenemos que aprender a valorar los verdaderos trabajos; yo me pregunto si tener políticos es tan importante como tener un cuerpo de bomberos, propongamos que todos los cargos políticos no sean remunerados, así podremos ver si realmente hay voluntarios que trabajen por el bien de un país y no por el dinero que la política genera.
Talvez si usamos un poco nuestra imaginación al leer el párrafo anterior, podríamos crear una imagen del hombre que camina entre los autos pidiendo ayuda; Barba extensa, ropas rasgadas y falta de higiene a la vista, en resumen, un vagabundo.
Nuestra imaginación ha cometido un gran error, la persona que vi aquel día entre los autos no tenia ninguna de las características que nombre anteriormente, usaba overol negro, bototos y un gorro que lo identificaba a un kilómetro de distancia, Es la persona que llamamos sin pensarlo 2 veces cuando tenemos una emergencia, talvez ya sepas de quien o quienes estoy hablando, si no, te lo digo. Bomberos, si, los magníficos bomberos que trabajan las 24 horas del día al igual que las oficinas del registro civil, que su disponibilidad es intachable al igual que las camas en los hospitales públicos, que sacrifican su vida en cada llamada al igual que los jueces en sus tribunales, por cierto, fueron ironías.
Hay que darles las gracias a estas grandes personas, que tienen ganas de ayudar a la gente aunque estas no lo hagan. La solución no es que la gente tome conciencia y los apoye con una moneda cuando estos la requieran, si no que tenemos que aprender a valorar los verdaderos trabajos; yo me pregunto si tener políticos es tan importante como tener un cuerpo de bomberos, propongamos que todos los cargos políticos no sean remunerados, así podremos ver si realmente hay voluntarios que trabajen por el bien de un país y no por el dinero que la política genera.
miércoles, 7 de julio de 2010
Pagar sin pagar tanto.
Pagar sin pagar tanto
Hablamos de las personas que hacen que la gente tenga miedo de caminar por su barrio, que las paredes de sus casas estén cada vez mas altas y con mas protecciones, gente que toma el robo como un trabajo de lo mas normal por el hecho de que lo ejercen desde pequeños y estos no dudan enseñarles el trabajo familiar a sus hijos. Delincuentes que provocan el temor en el día a día, que con un arma se aprovechan de la gente se gana sus cosas con esfuerzo y trabajo.
Lo normal es que estas personas vallan a la cárcel dependiendo del delito que cometen, pero ahí esta el problema, solo los llevan a conocer las comisarías por un par de horas y luego son dejados en libertad, ellos tienen muy claro que al salir buscaran una nueva victima y así sucesivamente, pero cuando ocurre el milagro en que son encarcelados, nosotros también debemos mantenerlos, cuando son libres nos roban y para que estén encerrados tenemos que pagarles el día a día, Nosotros debemos pagarles el techo que los protege del frío, la comida diaria y hasta la electricidad que estos consumen, todo con nuestros impuestos, todos sabemos que la cárcel no es un hotel y que deja harto que desear, pero ellos son los respónsables de estar en ese lugar.
Lo que me indigna es que durante el día podemos ver a personas que no tienen ni siquiera las condiciones básicas que tienen los reos al momento de estar tras las rejas; Personas honradas que no toman el camino fácil de la delincuencia, que saben que para obtener algo hay que sacrificarse, que a veces para el desayuno solo tienen un pan para 4 personas, hombres que duermen a la intemperie ya que el hogar de cristo y los alberges están llenos, claramente seria mucho mas fácil asaltar a un peatón y obtener algo de dinero y así pagar una habitación, talvez si lo sigue haciendo diariamente pueda conseguir hasta una casa, pero no lo hace porque sabe que a esa persona que podría asaltar le costo reunir aquel dinero con sudor y esfuerzo.
En cambio las personas que si tomaron el camino fácil, pueden perder el derecho de libertad, pero a la vez ganan un techo que los cobijara durante el tiempo de su condena, tendrán una comida diaria que no les costara conseguir y hasta pueden optar al privilegio de estudiar y trabajar sin tener que pagar nada a nadie. Talvez sea una buena opción quedar privado de la libertad por un cierto tiempo y así puedes terminar tus estudios, juntar dinero y obtener casa y comida gratuitamente por el tiempo de tu condena.
Hablamos de las personas que hacen que la gente tenga miedo de caminar por su barrio, que las paredes de sus casas estén cada vez mas altas y con mas protecciones, gente que toma el robo como un trabajo de lo mas normal por el hecho de que lo ejercen desde pequeños y estos no dudan enseñarles el trabajo familiar a sus hijos. Delincuentes que provocan el temor en el día a día, que con un arma se aprovechan de la gente se gana sus cosas con esfuerzo y trabajo.
Lo normal es que estas personas vallan a la cárcel dependiendo del delito que cometen, pero ahí esta el problema, solo los llevan a conocer las comisarías por un par de horas y luego son dejados en libertad, ellos tienen muy claro que al salir buscaran una nueva victima y así sucesivamente, pero cuando ocurre el milagro en que son encarcelados, nosotros también debemos mantenerlos, cuando son libres nos roban y para que estén encerrados tenemos que pagarles el día a día, Nosotros debemos pagarles el techo que los protege del frío, la comida diaria y hasta la electricidad que estos consumen, todo con nuestros impuestos, todos sabemos que la cárcel no es un hotel y que deja harto que desear, pero ellos son los respónsables de estar en ese lugar.
Lo que me indigna es que durante el día podemos ver a personas que no tienen ni siquiera las condiciones básicas que tienen los reos al momento de estar tras las rejas; Personas honradas que no toman el camino fácil de la delincuencia, que saben que para obtener algo hay que sacrificarse, que a veces para el desayuno solo tienen un pan para 4 personas, hombres que duermen a la intemperie ya que el hogar de cristo y los alberges están llenos, claramente seria mucho mas fácil asaltar a un peatón y obtener algo de dinero y así pagar una habitación, talvez si lo sigue haciendo diariamente pueda conseguir hasta una casa, pero no lo hace porque sabe que a esa persona que podría asaltar le costo reunir aquel dinero con sudor y esfuerzo.
En cambio las personas que si tomaron el camino fácil, pueden perder el derecho de libertad, pero a la vez ganan un techo que los cobijara durante el tiempo de su condena, tendrán una comida diaria que no les costara conseguir y hasta pueden optar al privilegio de estudiar y trabajar sin tener que pagar nada a nadie. Talvez sea una buena opción quedar privado de la libertad por un cierto tiempo y así puedes terminar tus estudios, juntar dinero y obtener casa y comida gratuitamente por el tiempo de tu condena.
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